Feliciano Rivilla, un héroe que cumple 78 años

Ciudad del Fútbol 20 Ago 2014
El internacional español campeón de Europa en 1964 celebra su onomástica con el reconocimiento general de nuestro fútbol hacia el equipo legendario del que formó parte

Cuando con motivo de la presentación del libro Mis mundiales de Inocencio Arias (editorial Plaza y Janés) le preguntaron a José Luis Garci por su equipo ideal entre todos los futbolistas de la Selección española que había visto jugar a lo largo de las décadas, el oscarizado director de cine no dudó en nombrar a Iker Casillas como portero, para acto seguido señalar a Rivilla como el más grande lateral derecho de los que alguna vez había contemplado sobre el césped defendiendo la camiseta española.

Nacido en Ávila, apenas un mes después del inicio de la Guerra Civil española, Feliciano Muñoz Rivilla destacó pronto en el equipo de su ciudad desde donde saltó, tras un breve paso por el Real Murcia, al Atlético de Madrid. Allí se convirtió en el dueño de la banda diestra del Metropolitano desde finales de los años cincuenta del siglo XX.

Jugador menudo, velocísimo y temperamental, Rivilla fue acreedor, en 1961, del extinto premio Patricio Arabolaza que distinguía al jugador más enérgico de Primera división y a fe que el abulense lo era siempre con sus características incursiones en el ataque aprovechando su experiencia como interior, lo que a algunos sirve para considerarle el primer carrilero de la historia.
 

En 1959 formó parte del estreno de la primera Selección Sub-21 con un partido frente a Italia en Madrid

En 1959 formó parte del estreno de la primera Selección Sub-21 con un partido frente a Italia en Madrid, justo un año antes de su debut en la Absoluta durante un amistoso frente a Perú en Lima y al lado de Ramallets, Luis Suárez, Peiró o Di Stéfano.

Fue la primera de sus 26 apariciones como internacional incluyendo los mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966 y con mención especial para la conquista de la Eurocopa de 1964 a las órdenes de José Villalonga, pues el Seleccionador confió en Rivilla durante la eliminatoria ante la República de Irlanda y luego en los decisivos partidos del Santiago Bernabéu contra Hungría y la URRS que le valieron a España su título más importante de toda la pasada centuria.

El galgo de la Toledana como era conocido en su Ávila natal recordando el barrio donde vino al mundo, diría adiós al fútbol en 1968 y ya en 1990 formó parte de la Junta de Fundadores de la Asociación Española de Futbolistas Internacionales (AEDFI), llegando a ser vicepresidente de la misma.

Hace unos meses, la Real Federación Española de Fútbol le tributaba junto al resto de sus compañeros un merecido y entrañable homenaje en sus instalaciones de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas como uno de los "héroes del 64" que hoy está de cumpleaños ¡Felicidades!