José María Maguregui, el adiós del "Mago"

Ciudad del Fútbol 30 Dic 2013
El 30 de diciembre de 2013 nos ha dejado a los 79 años uno de los jugadores de leyenda del fútbol español y de la Selección española, José María Maguregui

Nació en la localidad vizcaína de Miravalles el 16 de junio de 1934, fue jugador del Llodio, el Villosa, ambos de categoría regional, y del Guecho. Su salto a la fama llegó cuando militó en el Athletic de Bilbao entre 1952 y 1961, época en la que conquistó una Liga (1955/56) y tres copas (1955, 1956 y 1958).

Formó una dupla maravillosa con Mauricio Ugartemendia Lauzirika “Mauri” en el equipo vasco de los años 50. Un centro del campo con criterio y mucho cerebro.

El propio Mauri recordaba así a su compañero: "Maguregui era un futbolista de la parte de atrás y yo era más atacante. Hemos sido una pareja muy compenetrada, siempre jugamos juntos, jugábamos con mucha ilusión. Él era más técnico y yo más físico. Nosotros, a los 22 años éramos maravillosos como en la actualidad Xavi e Iniesta también lo son. Y antes que nosotros, en el Athletic, hubo una a su vez una pareja de medios bastante famosa y bonita, la que formaban Manolín y Nando... hemos sido buenos amigos y toda la vida hemos ido juntos a comer para mantener la relación viva".

Tras su marcha del Athletic jugó dos temporadas en el Sevilla, así como una en el Espanyol y otra en el Recreativo de Huelva, donde colgó las botas en 1965.

Maguregui, que alguna vez se llamó a sí mismo "el Mago", jugó con España en siete partidos. Debutó ante Suiza en 1955, partido en el que anotó el único gol como internacional. Su último encuentro fue en 1957 en un encuentro ante Bélgica.

Tras su retirada como jugador, Maguregui inició una larga carrera en los banquillos españoles. Como técnico se convirtió en un experto en dirigir a equipos modestos con problemas y a comienzos de los 80 se le recordaba porque "no haber sido cesado en ninguno de los clubes a los que ha entrenado (Sestao, Rácing de Santander, Celta, Almería y Español)".

Fue famoso también por la capacidad para lograr el ascensos de los equipos que dirigía. Lo consiguió dos veces con el Racing (1972-73 y 1974-75), con el Celta de Vigo (1977-78) y el Almería (1978-79). 

En aquella época dejó ejemplos de su peculiar sentido del humor con frases que desvelaban su manera de entender el fútbol: "El que no corra tiene menos porvenir que un espía sordo".

Frente a quienes le consideraban un entrenador ultradefensivo (creador de la táctica del autobús), él se veía a sí mismo de otra manera, como confesó en una entrevista concedida al diario El País: "Yo veo el fútbol fácil desde que nací. No tiene secretos para mí. El fútbol es movimiento. Hay que correr más que el contrario... a mí los jugadores técnicos me encantan. Me gustaría tener hombres que hicieran con los pies lo mismo que los jugadores de baloncesto hacen con las manos. Pero han de moverse porque para tocar el balón en un rincón ya estoy yo. A mí los trotones no me sirven. Esos, que se dediquen al ciclismo o al atletismo".

Descanse en paz Maguregui.