Sergio García, la sorpresa de la Euro 2008, cumple 32 años

Ciudad del Fútbol 09 Jun 2015
Sergio García de la Fuente nació en Barcelona el 9 de junio de 1983 y participó en la Eurocopa de Austria y Suiza de 2008 convocado por Luis Aragonés. Ahora sigue en activo y milita en el RCD Espanyol

Sergio García vivió un verano de 2008 lleno de contradicciones. Su equipo, el Real Zaragoza, perdió la categoría, pero él fue convocado por Luis Aragonés para disputar la Eurocopa. Se convirtió en la gran sorpresa de aquella convocatoria.

El Seleccionador justificó su presencia así: "Está haciendo un extraordinario final de temporada y se necesitaba a alguien para la banda derecha. Además, puede jugar como segundo delantero y ya ha estado en selecciones Sub-17 y Sub-21".

El delantero zaragocista vivió, de esta forma y en sus propias carnes, lo que era pasar del infierno al cielo en pocas horas.

"Todavía no asimilo estar con la Selección española. Trabajaré mucho para agradar a Luis. Es extraño lo que estoy viviendo. Ayer fue un día triste pero ahora mismo sólo quiero pensar en la Selección, en nada más. Me vendrá muy bien para aislarme de lo que ha pasado en Zaragoza. Ahora no hay que pensar en nada más que en la Selección", confesó el delantero que se unió a la concentración un día después de que el equipo maño bajara a Segunda.

Sergio García hasta entonces nunca había jugado con la Selección y se convirtió en internacional en un amistoso contra Perú, preparatorio para el Campeonato de Europa, cuando salió en lugar de David Silva. Sus comienzos con el equipo nacional coincidieron con los primeros partidos de Santi Cazorla y Rubén de la Red quienes también tendrían gran protagonismo en la semanas siguientes.

En la Eurocopa de Austria y Suiza disputó los 90 minutos del encuentro contra Grecia, en el que la Selección se impuso por 1-2. De un pase suyo nació el gol de Güiza que supuso la victoria española.

Y de esa manera Sergio García entró en la historia y contribuyó a que la Selección española rompiera con más de 40 años de sequía de títulos y comenzara su hegemonía sobre el fútbol europeo la cual se prolonga hasta el día de hoy tras conquistar las Euros de 2008 y 2012.