CRÓNICA: La otra España tiene muy buena pinta

Kiev (Ucrania) 12 Oct 2015
Luis Arnáiz
Carmelo Rubio
Excelente partido de la selección que gana (0-1) en Kiev con gol de Mario y una actuación estelar de David de Gea

El joven equipo demostró mucho temple  y fue muy bien manejado por Thiago. Pudo aumentar su ventaja con un penalti fallado por Cesc y con un tanto anulado a San José no se sabe por qué.  

En el mismo lugar en el que España coronó una de sus obras maestras, a la que Vicente del Bosque califica como el mejor de los partidos de su etapa; allí donde la selección obró el casi milagro de repetir título europeo consecutivo (2008 y 2012), en el ahora estadio frío de un país en guerra en el oeste y roto en pedazos; allí donde el equipo nacional español entusiasmó a medio mundo y al otro medio, también, frente a Italia, España se despidió de la fase de clasificación de la EURO 2016 con una victoria frente a un equipo necesitado imperiosamente de los puntos para buscar una calificación muy lejos de sus manos hace apenas unas semanas.

Clasificado para Francia, Del Bosque optó por una de las alternativas que suele manejar en situaciones que no son de riesgo o que son de poco riesgo. Entendámonos, en duelos cómodos o frente a adversarios asequibles. En este caso, como previamente en Macedonia, aunque el de Skopje fuera partido de cierto peligro, el seleccionador solo mantuvo de los que jugaron como titulares contra Luxemburgo a uno de ellos, Cesc, capitán del equipo, además, y que con el partido se hacía centenario. Sus diez compañeros de aventuras en Kiev fueron distintos a los de Las Gaunas, lo que visto así hay que entender como un ensayo general y una buena oportunidad para los no habituales, a los que hay que ver un día u otro. Bastantes de ellos estarán en Francia. Quizás alguno como titular.

Las incógnitas sobre la viabilidad del equipo, nunca reunido en un grupo antes, con un nuevo debutante que añadir a la serie de Vicente del Bosque, el bilbaíno Etxeita, en fin, sin hilar en ensayo previo alguno, salvo un par de entrenamientos en Las Rozas, prometedor, eso sí, individual y grupalmente, se despejaron pronto. La revolucionaria alineación de España, con reputados jugadores de algunos de los mejores equipos de Europa, eso sí, que ahí estaban los que estaban, fraguó a los 21’ con una espléndida jugada por la izquierda que acabó cabeceando espléndidamente Mario de cabeza en el palo opuesto al del envío. Un salto magnífico, un testarazo espléndido. Picado. Imposible de parar.  Apenas dos minutos más tarde, Cesc, a quien se había hecho un claro penalti, erró el lanzamiento, previa “paradinha” que no despistó al guardameta ucranio.

La diana de Mario y la pena máxima que pudo ser y no fue eran reflejo de lo que España había demostrado hasta entonces, bien armada atrás, con orden y toque en el centro, peligrosa siempre por la banda de Nolito, que es un guerrero celta. Necesitó, por cierto, de toda esa fortaleza para equilibrar el pulso con Ucrania, más floja en el medio campo, pero velocísima en sus contragolpes de los últimos veinte metros. Los amarillos disfrutaron de ocasiones para sacar partido a su vértigo final, pero también la desgracia de toparse con una de las estrellas de ese otro equipo español, David de Gea, que en poco más de un minuto desbarató dos de las más claras de los ucranios: un remate de Kravets y otro de Rotan, providencial este, desviando con una pierna un disparo a bocajarro.  El del United aún intervino con toda solvencia en otros agobios menores. Por algo es quien es.

El lujo de esta España, dos partidos en cuatro días, dos alineaciones absolutamente diferentes, ambas de crédito, alienta, naturalmente, esperanzas de futuro pues cuesta ver precedentes semejantes. Invicta ante los ucranios en los cuatro partidos (1-0, 4-0, 2-1, 2-2), había que tener mucho temple para no salir con daño de Kiev y el equipo lo tuvo de principio, tocando, jugando, buscando, saliendo. Era la mejor manera de demostrar que allí había un equipo y por si había algún resquicio para que los ucranios sacaran tajada allí seguía estando De Gea. Cuando no podía, minuto 50, el espléndido zurdazo tras una aparición rapidísima de Yarmolenko, se fue al lateral de la red.

En un duelo que probablemente otros se habrían tomado para cumplir el expediente, algo impensable en un equipo tan joven e ilusionante como el que alineó Del Bosque, España impuso esa ley que parece tan fácil y tan difícil es de almacenar, y que no es otra que la del talento. Siete letras nada más. Y nada menos. Siete letras que quedaron expresamente señaladas en la prodigiosa jugada labrada entre Thiago y Cesc, yo te la doy, tú me la devuelves, yo te la vuelvo a dar, tú me la devuelves otra vez, a los 55 minutos que acabó en un zapatazo inapelable de San José, gol que ponía rúbrica a una acción deliciosa que el árbitro anuló él sabrá por qué. Un minuto más tarde, De Gea sacó prodigiosamente un cabezazo de Garmash. Konoplyanka no llegó poco después a un centro pasado casi mortal de Yarmolenko, que acabó desviando in extremis Mata, sustituto de Cesc.

Ucrania apretó con todo, tiro de Konoplyanka a las nubes, error de Yarmolenko, en el último largo del partido ya con menos fútbol en todos y un ritmo febril que no era el más conveniente para la selección, siempre bien conducida por Thiago Alcántara, que deleitó a unos y a otros con algunos de sus quiebros. A la llamada de Mata añadió pronto Del Bosque la de Jordi Alba en lugar de Nolito para amarrar más en defensa y, posteriormente, la de Busquets para cerrar cualquier camino a los “amarillos”. Las mañas del seleccionador dieron resultado si bien España no acertó a remachar algunos de sus frecuentes ataques bien hilvanados hasta el área ucrania.

Más allá del resultado y del juego, ambos muy gratos, lo mejor de Kiev fue saber que detrás del equipo de Logroño hay otro. Y otro que tiene muy buena pinta y que asegura el tiempo que llegue cuando tenga que llegar. De Kiev, donde reinó en 2012, volvió a salir victoriosa.
 

FICHA TÉCNICA
Ucrania:

Pyatov, Kucher, Shevchuk, Fedetskiy, Rakitskiy, Stepanenko, Konoplyanka, Rotan (87' Zinchenko), Garmashf (58' Rybalka), Yarmolenk y Kravets (87' Seleznyov)

Seleccionador: Mykhaylo Fomenko
España:
De Gea, Mario Gaspar, Nacho, Etxeita, Azpilicueta; San José, Cesc (64' Mata), Isco, Thiago, Nolito (74' Jordi Alba) y Alcácer (82' Busquets)

Seleccionador: Vicente del Bosque
Disparos
Faltas
Pases
Posesión
0-1 Mario Gaspar de cabezazo (min.22)
El colegiado serbio Milorad Mažić amonestó  con tarjeta amarilla a Kucher, Stepanenko, Fedetskiy, Thiago, San José y De Gea 
Jornada número 10 en el Grupo C de la Fase de Clasificación para la Eurocopa de Francia
NSC Olimpisky Stadium de Kiev
Cesc Fàbregas llegó a los cien partidos con la Selección española.