Fallece Gabriel Jorge Sosa, el abuelo de los internacionales

Ciudad del Fútbol 28 Nov 2014
En octubre de 2009, el presidente Ángel María Villar le entregó un reconocimiento en el reencuentro de los internacionales que se organizó en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Ha fallecido a los 98 años de edad.

Gabriel Jorge Sosa nació en Santa Cruz de Tenerife en 1916 y ha fallecido a los 98 años. Era el abuelo de la Selección, el internacional más veterano con vida. Debutó con la Selección el 12 de enero de 1941, en un Portugal-España que supuso el primer partido del combinado nacional español tras la guerra y que acabó con empate a dos. Fue su única internacionalidad.

Desde niño destacó en el fútbol tinerfeño militando en el Real Unión y luego en el C.D. Tenerife. Una vez finaliza la Guerra Civil, fichó por el Espanyol junto a los jugadores también canarios, Semán y Quique en la temporada 1939-40.

El periodico El Día, que en un reportaje de 2007 le calificaba como "canario" de nacimiento y "periquito" por su pertenencia al club catalán,  señalaba que en "la presentación de Gabriel Jorge en la Ciudad Condal, tras fichar por 5.000 pesetas, resultó espectacular. Se hizo con la titularidad nada más llegar y sumó en la Liga más partidos y goles que cualquier otro compañero, además de participar de manera decisiva en la final de Copa disputada en Vallecas contra el Real Madrid, el 30 de junio de 1940. En ese choque, dos goles de Jorge valieron para darle la vuelta al marcador, tras el tanto inicial de Alonso, aunque luego Alday, en el minuto 89, rehizo las tablas. En período de prórroga, Mas marcó el gol del campeonato. A día de hoy es el único superviviente de aquel equipo".

La página Pericosonline señala que "las crónicas de la época siempre coincidieron en que se trataba de un jugador de una grandísima técnica, con un desmarque formidable, un remate excelente y poseedor de una gran sapiencia futbolística que puso al servicio de nuestro club durante su mejor etapa como jugador. En definitiva un interior de cuerpo entero al que se le llegó a conocer como " la batuta tinerfeña". Batuta que con gran humor utilizaba para poner orden en el equipo , en el que reinaba una excelente camaradería".

Desde la familia de la Selección española se lamenta su pérdida y se acompaña en el sentimiento a sus familiares.